dic. 1, 2020

Givaudan brinda apoyo psicopedagógico a niñas, niños, adolescentes con cáncer y sus familias

GIVAUDAN BRINDA APOYO PSICOPEDAGÓGICO A NIÑAS, NIÑOS, ADOLESCENTES CON CANCER Y SUS FAMILIAS

Fondo Unido-United Way México

El cáncer es una enfermedad mortal, que afecta no solo a las personas que la padecen, sino a sus allegados y familiares, además que la exposición constante a procedimientos médicos puede generar en los menores que la padecen, cuadros de estrés y otras emociones como: miedos, ira, ansiedad e incluso depresión. Por otro lado, la familia o seres allegados también sufren los daños colaterales que se representan con emociones como la negación, la culpa o cuadros depresivos también.  

La llegada de la pandemia acentúo los factores de estrés a los que ya estaban sometidos muchos de las y los niños con cáncer en México, pues el aislamiento y la preocupación social ante este virus, vuelve a situar en un contexto emocional en el que nuevamente las emociones de estos pacientes infantiles se ven comprometidas.  

Con la finalidad de contra restar este efecto negativo pandémico en los menores, Givaudan, a través de la ANSeR y Fondo Unido-United Way México, colaboran con sesiones que permitan que los menores puedan contar con una guía de intervención emocional, que los ayude a explorar y comprender esos sentimientos confusos por medio de una intervención psicopedagógica aprovechando los canales de comunicación digital para evitar ponerlos en riesgo de contagio.  

Las sesiones incluyen: Sesiones de atención psicológica individuales y grupales, actividades pedagógicas, con enfoque en temas matemáticos, inglés, creatividad, desarrollo cognitivo y motricidad, lo anterior, pensado en que los menores y sus familias puedan disminuir el estrés que provoca el distanciamiento social y de los espacios públicos en los que convivían con otros niños o con más personas y por ende les garantiza que su calidad de vida, deteriorada ya por las múltiples intervenciones y procedimientos médicos a los que se someten estas niñas, niños y adolescentes a los que ya la enfermad les ha robado la oportunidad de llevar una vida como otros niños que no la padecen.  

A esta iniciativa, se suma el efecto de contribuir a que sus familias vivan en un entorno que les permita liberar las emociones que pudiera provocar la consciencia de que un hijo, un hermano, un nieto, tengan que lidiar con una enfermedad como es el cáncer.